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Nuevos Profesionales en Ciencias Políticas y Administrativas del programa PAPEX

El pasado viernes, 30 personas pertenecientes a la Diócesis de Barinas y Cáritas de Venezuela recibieron sus títulos de Licenciados en Ciencias Políticas y Administrativas, a través del Programa de Acreditación por Experiencia (PAPEX).


En este Acto Solemne fue otorgado el Doctorado Honoris Causa en Ciencias Políticas al Monseñor José Luis Azuaje Ayala.


La Rectora Prof. María Teresa Bravo en su discurso agradeció en primer orden el trabajo realizado por el Profesor José Luis Briceño como creador y principal impulsor del Programa PAPEX. Gracias a su trabajo fue posible el cumplimiento de este bonito sueño.


Bravo también mostró su satisfacción por los reconocimientos entregados durante estos Actos Solemnes, al tiempo en que se refirió al tema de la Creatividad, citando al conferencista José María Toro Alés y destacando que es precisamente la Creatividad el sello que caracteriza a la Universidad Valle del Momboy.


A continuación el texto íntegro de su discurso:


Voy a dedicar estas palabras, a un maestro soñador, a un maestro inspirador, a un maestro creativo, a un maestro que con amor ha sabido conducir la Universidad Valle del Momboy por la senda de la pedagogía del AMOR, a José Luis Briceño, creador del programa que hoy los graduó de Licenciados en Ciencia Política y Administrativas.


Tomando una frase de San Agustín (354-430), obispo, filósofo y teólogo, una de las máximas figuras de la historia del pensamiento cristiano, decía: “Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor, si perdonas, perdonarás con amor”.


Desde la semana pasada todas las autoridades de la Universidad y sus docentes han disfrutado de actos muy especiales, cargados de significado, de entrega, de logros, de reconocimientos, de amor. Hoy cerramos con broche de oro, graduando a 30 personas, de las cohortes Diócesis de Barinas y Cáritas de Venezuela, con un programa creativo, innovador, abierto, capaz de reconocer en el otro, virtudes, experiencias, aprendizajes, crecimientos, el PAPEX.


Se impondrá la “Insignia Aniversario 30 FEVAL – 20 UVM en su única clase” a la Lda. Yanet Márquez – Secretaria Ejecutiva de Cáritas de Venezuela y al Prof. Luis Coronado – Profesor invitado permanente del PAPEX – UVM.


También hoy disfrutaremos del Acto de Investidura de Doctor Honoris Causa en Ciencia Política al Monseñor José Luis Azuaje Ayala, Obispo de la Diócesis de Barinas. Primer Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana y Presidente de Cáritas de América Latina y El Caribe, en el marco del Vigésimo Aniversario de la Universidad Valle del Momboy.


José María Toro Alés, formador, conferencista y todo un referente en la educación emocional, en una creatividad vinculada con el crecimiento personal así como en la pedagogía del descanso y del silencio y en los que destaca su peculiar abordaje del cuerpo, en la revista Creatividad y Sociedad, expone muy bien un tema que ha sido sello de la Universidad Valle del Momboy, La Creatividad del corazón, que él lo denomina la creatividad del co-razón.


En este artículo Toro expone 8 elementos muy interesantes que todo educador, institución educativa y educandos debemos considerar en el día a día de nuestro accionar. El primero de ellos es la Creatividad, una institución creativa no es sólo la que promueve a profesores y alumnos en dinámicas y procesos de pensamiento divergente, en la búsqueda de lo inusual, lo novedoso o lo original, sino aquella que estimula la recreación de la vida, y lo hace desde el día a día, donde cada persona puede descubrir, expresar y compartir lo mejor de sí mismo. La creatividad en la educación, expresa Toro, “no es para que algunos sean genios, sino para que nadie sea esclavo”. Al igual que San Agustín, Toro señala la creatividad en todo lo que hacemos, la creatividad de las caricias, de los abrazos, de las miradas, de los silencios, de las sonrisas, de las palabras de consuelo, de la ternura. La creatividad de los gestos y acciones simples y cotidianas, vividas, saboreadas y celebradas. La creatividad del corazón, fuente de una dimensión transformadora y humanizadora de la educación.


El segundo elemento es El “co-razón”, lamentablemente la educación optó por el fragmento de la razón (sobre todo lo cognitivo, conceptual o intelectual) ignorando, el resto, la integración “mente-cuerpo”, “cognitivo-afectivo”, “individual-social”, “personal-grupal”, “ciencia-arte”, “pensamiento-emoción”. Ese binomio perfecto que está presente en las experiencias sencillas, espontáneas y cotidianas que conforman el encuentro humano, que caracteriza todo acto pedagógico.


La pedagogía del corazón es una pedagogía de lo pequeño “que se dirige a lo más grande de cada ser humano”, de lo sencillo “que contiene una sobrecogedora complejidad” o de los minidetalles “que dicen mucho”. Una pedagogía creativa porque es una pedagogía para el arte de vivir y convivir.


El tercer elemento es “ProgrAMAR” desde y para el corazón, él lo denomina “La creatividad del “Acontecimiento”, en las instituciones educativas por muchos años hemos hablado de la importancia de la formulación de los “objetivos” (generales, específicos, operativos), se insiste, una y otra vez, en las “unidades didácticas”, la evaluación o la metodología. Programar se convierte así en una habilidad técnica e instrumental que no deja sitio y tiempo para lo que acontece de manera inesperada e imprevista. “Educar con co-razón” tienen que liberarse de la “presión” curricular y social y de la ”prisión” de los libros de texto. La educación no se “transmite” como “contenidos” sino que se “contagia”. Una clase creativa no es aquella en la que se hacen, de vez en cuando o de manera esporádica, algunas actividades o ejercicios para el desarrollo del pensamiento divergente, no es la actividad aislada, más bien es una atmósfera continua, que permite y promueve espacios de crecimiento y madurez.


Tradicionalmente seguimos un programa mecánico, automático y lineal, no permitimos lo que Toro denomina “acontecimiento educativo” o “acontecimiento pedagógico”, esas vivencias con aventura que el educando recordará toda su vida. Que solo es posible si se da el cuarto elemento La creatividad del “Encuentro”, la educación es básicamente una cuestión de “encuentro”: encuentro con uno mismo, encuentro con el otro, encuentro con datos, con experiencias, con preguntas, con respuestas, con preguntas sin respuestas, con preguntas que surgen a partir de las respuestas. La primera muestra de amor es la sonrisa como saludo de bienvenida. Sentirse bienvenido es, sencillamente, sentirse reconocido, aceptado y amado. Una clase debe comenzar con una mirada atenta, con una escucha silenciosa y con un corazón enamorado. Un maestro dispuesto a mirar, escuchar y contactar. El encuentro permite crear una malla afectiva grupal, generando un espacio de comunicación, que el maestro debe crear, mantener, consolidar y afianzar. El vínculo no puede ser meramente intelectual, tiene que crearse un espacio o tejido amoroso, que favorezca experiencias de auténtico encuentro personal. Para poder afectar a los alumnos, al docente, a los objetivos, a los recursos didácticos, a los procedimientos, a los métodos, modificándolos y transformándolos de acuerdo a las experiencias y “acontecimientos pedagógicos”.


El quinto elemento es La creatividad de la “Presencia”, no hay encuentro sin “presencia”, esta consiste básicamente en “presentar la esencia de cada uno. Estar presente significa estar aquí y ahora. Es darse cuenta, de lo que se hace, desde dónde se hace, cómo se hace y para que se hace. La presencia también significa “estar presente” con la mente y con el corazón, con los pensamientos y las emociones, estar presente con la respiración, las posturas y movimientos, al escuchar la intervención de un compañero, al escribir sobre el cuaderno, al hablar con el otro.


El sexto elemento es la manifestación del quinto, El “Cuerpo” del maestro, el cuerpo del docente, el cuerpo del alumno, un cuerpo armónico, en lo físico, mental, emocional, energético, espiritual... que se manifiesta en el brillo de los ojos, en un cuerpo luminoso, feliz, en los ojos de los educandos, son los cuadernos que cada día debe revisar el maestro; son las ventanas que dan acceso al estado de su alma, las puertas de entrada y salida de lo que siente. Nuestra labor es devolver el brillo a los ojos opacos, iluminar sus cuerpos, estas son nuestras principales responsabilidades curriculares.


El séptimo elemento La creatividad en los Espacios y en el Tiempo, no se trata de una mera decoración externa, es la emergencia visible de una energía que termina coloreándolo todo, embelleciéndolo todo. Que invita a la serenidad, a la disposición al trabajo, al encuentro interpersonal, al intercambio de saberes, y sobre todo la alegría de estar aquí y ahora. Un espacio relacional, donde se respeta el espacio del otro (como lugar sagrado e inviolable), el propio espacio interior (el adentro que nos pertenece y desde donde recibimos y entregamos todo).


Debemos convertir el aula en un espacio luminoso y acogedor, donde exista amor y entrega. Debemos acabar con los horarios rígidos e inflexibles que impiden vivencias prolongadas y profundas. Una educación marcada por el cronómetro. Una educación que premia a los más veloces y se olvida del esfuerzo, no hay pódium para los más lentos, lo lento nos pesa, nos cansa, nos abruma, nos aburre. Debemos valorar las “pausas”, los silencios, la quietud, es el antídoto contra la ansiedad. Al respecto, Toro señala: “El desbordamiento creativo de la primavera se gesta en el silencio y quietud de la pausa del invierno”.


Y el último elemento El reto creativo de los conflictos, el conflicto aparece donde hay encuentro, los conflictos bien abordados constituyen una oportunidad de crecimiento para todos, no sólo para los implicados más directamente, los conflictos traen consigo tremendas oportunidades educativas. Una buena manera de disolverlos es la cooperación y no la competencia. Debemos promover la amistad, generar espacios de diálogo, dinámicas de intercambio y múltiples y variadas experiencias de encuentro.


Estimados graduandos, una vez que hemos recorrido estos años de estudio, nos podemos dar cuenta que la Universidad Valle del Momboy es una Institución creativa, con el co-razón, en sus espacios de encuentro, vamos más allá de las aulas, con una sonrisa en nuestros rostros, conscientes del aquí y del ahora, somos producto de un líder, maestro y amigo, que se llama José Luis Briceño, y que ha sabido impregnarnos de AMOR, de amor por la academia, de amor por el otro, de amor por el detalle, un verdadero misionero de una educación creativa y con co-razon.


Culmino con una linda frase de Pablo Neruda (1904- 1973), poeta chileno, premio Nobel de Literatura y una de las máximas figuras de la lírica hispanoamericana del siglo XX. “Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida”.


Éxitos para todos.


Rectora Prof. María Teresa Bravo




Prensa UVM