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“Al bien hacer jamás le falta premio”, dijo en una oportunidad Don Quijote de la Mancha, y así fue reconocido el bien hacer de José Luis Briceño al recibir el homenaje que la Academia de la Universidad Valle del Momboy le brindó, en reconocimiento a sus trece años al frente del Vicerrectorado de la institución.
El acto fue por demás sencillo, espontáneo, lleno de un gran calor humano y afecto hacia el hombre hecho maestro que dirigió el Vicerrectorado de la institución desde sus inicios, y que hoy se despide del cargo para ocupar un nuevo reto en la Universidad, al frente de la Secretaría Académica de esta casa de estudios superiores.
En el mismo estuvieron presente las autoridades universitarias encabezadas por el ciudadano Rector, Prof. Francisco González Cruz; Coordinadores de Carrera, Directores de Departamento, Directores de Centro, miembros del personal docente, administrativo y alumnos de la Universidad, así como representantes de la comunidad valerana, quienes se sumaron a las muestras de afecto y cariño al Prof. Briceño.
Correspondió al Rector González Cruz dar unas palabras de apertura al Acto, a través de las cuales hizo un recuento del accionar del homenajeado por el Vicerrectorado de la institución, y de las virtudes y cualidades que motivaron a las instancias superiores para postular –en los inicios de la Universidad- al Prof. Briceño Viloria para ocupar dicho cargo.
Asimismo, realizó una semblanza de este Niquitaense que ha hecho de su pueblo natal referencia de calidad de vida, del trabajo que en las comunidades ha venido desarrollando y de la calidad humana que le identifica.
La palabra hecha regalo
El mejor presente que le puede hacer a una persona es a través del hermoso don de la palabra, y más cuando las mismas fluyen del alma, del sentimiento puro. Así fue agasajado el Prof. Briceño, con un sinnúmero de muestras de afecto y agradecimiento que quedaron plasmados en la palabra escrita.
Francisco González Cruz, María Teresa Bravo, Norma Medina, Domitila Peña, Rafael Gil, Héctor Colina, Edixon Párraga, Georgina Pineda, Danis Hernández y Magda Dávila, en representación del cuerpo docente; Rosalía Ramírez y Roberth Ramírez, por parte del personal administrativo; y el líder comunitario Alfredo Matheus, en representación de muchos miembros de la comunidad uvemista y valerana, en general, se hicieron sentir para decir “Gracias”, al amigo, al hombre, al mentor, al maestro, quien en todo momento que estuvo al frente del Vicerrectorado brindó su apoyo y sabio consejo cuando fue requerido, dispensó los errores de su gente y pidió perdón cuando era él quien incurría en ellos.
Éxito traducido en el trabajo en equipo
Haciendo uso de la palabra, el homenajeado –visiblemente emocionado- agradeció a todos por la deferencia de la que fue objeto y señaló que el éxito del trabajo ejecutado desde el Vicerrectorado fue gracias al valioso trabajo del equipo que a lo largo de todos estos años le acompañó, “acá no hay un Mc Giber, haciendo alusión al personaje de la serie de TV, sino un hombre que contó con el apoyo de mucha gente, ahí está el milagro del éxito y estoy seguro que mi sucesora seguirá contando con tan invaluable aporte”, acotó.
Para cerrar con broche de oro este homenaje, el Centro Humanitas de la institución presentó a la agrupación UVM Ensamble, bajo la dirección del Prof. Jesús Eduardo Alburúa, la cual deleitó a los presentes con sus magistrales interpretaciones./Prensa UVM
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