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El Campus Tempé de la Universidad Valle del Momboy se vistió de gala la noche del martes para la juramentación de las nuevas autoridades de esta casa de estudios. El Dr. José del Rey Fajardo, presidente del Consejo Superior de la UVM fue el encargado de presidir el acto y solicitar el juramento a las autoridades nuevas y al ratificado rector Francisco González Cruz para el periodo 2010-2014. Ante la presencia de todo el Claustro Universitario e invitados especiales, las nuevas autoridades asumieron el compromiso de trabajar en pos de avanzar este ambicioso proyecto que es la universidad.
Previo a los actos protocolares de rigor se llevó a cabo una Misa de Acción de Gracias presidida por el padre José Manuel Castro junto al presbítero Mario Chinchilla, quien dirige la carrera de comunicación social en la UVM. El sermón de la eucaristía fue muy a propósito de la ocasión, resaltando la importancia de darle un sentido de pertenencia a la UVM sin olvidar que también pertenece a sus futuras generaciones de estudiantes y profesores. El padre Chinchilla resaltó la necesidad de la universidad de cambiar y adaptarse, al tiempo que "se construye sobre roca con la sabiduría divina el proyecto de Trujillo, como es esta universidad".
Togas y Birretes
Una vez concluida la misa, en la que al cierre las nuevas autoridades recibieron la bendición para el exitoso desempeño de sus funciones, los profesores, autoridades e invitados procedieron a vestir las galas propias de un acto académico solemne, la toga y el birrete. A continuación desfiló el claustro universitario, seguido por las autoridades de la universidad, los decanos, el secretario, la nueva vicerrectora y el rector. Cerró la comitiva el padre José Del Rey acompañado por José Vicente Sánchez Frank, rector de la Universidad Nacional Experimental del Táchira.
Inmediatamente después el maestro de ceremonias procedió a leer el acta del Consejo Superior Universitario en la cual se ratifica a Francisco González Cruz como Rector, María Teresa Bravo Luna es la nueva Vicerrectora, José Luis Briceño asume como Secretario Académico y Esmirna Rivas como Directora de Administración. Luego el Padre Del Rey procedió a juramentar a las autoridades, pero antes recordó la importancia del acto de jurar. "Todo juramento supone un compromiso, en el mundo moderno el juramento ha perdido esa importancia. Quiero recordarles que la promesa la hacen ante Dios, el Claustro y sus estudiantes" dijo el sacerdote y académico.
A continuación las nuevas autoridades una tras otra tomaron el estrado para ofrecer sus discursos. En primer lugar José Luis Briceño como nuevo secretario académico abordó la importancia de soñar como determinación y más aún de cumplir esos sueños. A su juicio la UVM es un sueño compartido al que asoció con un "sueño circular" en referencia al relato de Jorge Luis Borges titulado "Las Ruinas Circulares". El discurso, muy bien recibido por la audiencia, hizo énfasis en la necesidad de dotar a la educación de adaptabilidad a fin de romper con las fronteras tradicionales entre las disciplinas, así como la necesidad de dotar de una dimensión moral a los estudiantes.
Luego fue el turno de María Teresa Bravo, nueva vicerrectora, quien de manera muy directa delineó sus principales metas en su nuevo cargo. En su intervención hizo saber a los presentes su deseo de impulsar un plan estratégico con la academia como pilar fundamental en pos del logro del desarrollo sustentable. Resaltó las virtudes de un liderazgo compartido como modelo de éxito, donde todos son iguales y se alinean por un proyecto común. En este punto habló del liderazgo de servicio y citó a la Madre Teresa de Calcuta al decir "El que no vive para servir, no sirve para vivir". Para cerrar su intervención habló de la "Gente UVM", los profesores y estudiantes a los que define como "gente diferente, con tesón".
Preparando al relevo
El siguiente en tomar la palabra fue el rector Francisco González, que empezó rememorando los inicios de la universidad hace 22 años. La máxima autoridad de la UVM recordó que la institución nació como el sueño de tener una universidad para Trujillo. González recordó que las universidades son espacios para la reflexión y donde las diferencias se constituyen en fortalezas, parafraseando al autor Stephen Covey.
En su breve participación el rector, aprovechando la cercanía del Mundial de Fútbol, usó el contexto del deporte para resaltar la importancia para la UVM del trabajo en equipo. Para ello citó a un gran deportista, mas no del fútbol sino del baloncesto, Michael Jordan: "El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia gana campeonatos". González anunció que esperaba este fuera su último periodo al frente de la rectoría, pues a su juicio hay una generación con las condiciones para tomar el relevo en el futuro próximo.
Finalmente fue el turno del padre Del Rey, quien para empezar resaltó los beneficios de los cambios en las autoridades universitarias. "Es bueno que haya cambios, a veces radicales y a veces casi imperceptibles, pero siempre con sueños y esperanzas" dijo el sacerdote y académico. A su juicio el cambio es el único remedio a la propensión natural a la rutina. "Hay que volver a la utopía. Decidir si seremos hijos de la utopía o victimas de la rutina" exclamó el doctor. Para ello pidió a las nuevas autoridades y a los profesores el ser audaces, al tiempo que recordaba la importancia del maestro aun en esta época de cambio en los paradigmas educativos.
Otro tema que ocupó al padre Del Rey fue la necesidad de impulsar la investigación, pero recordando que no puede ser improvisada y que es producto de la vocación. En particular hizo mención al imperativo de establecer doctorados como vía para fortalecer la educación en el estado. Cerró haciendo proclamando lo que fue una exigencia, un consejo y una premonición: "Si hacen que la UVM sea grande el estado Trujillo será grande", teniendo en cuenta el pilar para la sociedad que es la educación estas palabras no podrían ser más ciertas.
Ameno cierre
Una vez concluido el acto el claustro universitario, los invitados especiales y familiares presentes pudieron disfrutar de un brindis y una agradable tertulia. Los temas de conversación iban desde reflexiones sobre la educación o la economía nacional a temas más triviales. El Ensamble UVM a cargo de su director Jesús Eduardo Alburua, puso la nota musical para deleite de los presentes, que además disfrutaron del agradable clima del campus rodeado de montañas. Tomado de: http://diariodelosandes.com/content/view/118309/105765/
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