En un ambiente de profunda espiritualidad y júbilo académico, la Universidad Valle del Momboy (UVM) celebró este miércoles15 de abril, la tradicional Misa de Grado de su LXXXII Promoción de egresados. El encuentro ecuménico tuvo lugar en la Iglesia María Auxiliadora, recinto que recibió a casa llena a los futuros profesionales, autoridades universitarias y familiares.
El Padre Walkelys Araujo, cura párroco rector del Santuario Diocesano San Juan Bautista de Valera, fue encargado de oficiar la ceremonia, conmovió a los presentes con una homilía centrada en la gratitud. Con palabras llenas de afecto, el presbítero no solo honró el esfuerzo de los estudiantes, sino que extendió un reconocimiento especial a las autoridades de la UVM por mantener en alto la antorcha del saber.
Durante el discurso litúrgico, el Padre Araujo enfatizó que la culminación de los estudios de pregrado debe ser vista como una «gracia de Jesús». En un mensaje cargado de reflexión, exhortó a los graduandos a ejercer sus carreras con responsabilidad: «Ustedes hoy reciben el don de la educación, una meta que millones de personas en el mundo no han podido lograr. Este don que el Señor les ha otorgado debe ser puesto al servicio de la comunidad con ética, respeto y humildad», señaló el celebrante, quien estuvo en compañía del padre Miguel Ángel Monsalve, cura párroco rector de Santuario Diocesano Dulce nombre de Jesús de Escuque.
El evento contó con una notable participación de la comunidad universitaria. El acompañamiento musical estuvo a cargo del coro Juvenil Domingo Saviocuyas interpretaciones elevaron el sentido de solemnidad de la ceremonia.
Docentes, familiares y amigos acompañaron a los integrantes de la promoción en cada momento del rito, el cual culminó entre aplausos tras recibir la bendición final. Para cerrar el acto, se realizó la tradicional fotografía grupal, capturando la alegría de una generación que se prepara para aportar su talento al desarrollo del país.









