En una solemne ceremonia cargada de simbolismo y esperanza, la Universidad Valle de Momboy (UVM) celebró este viernes 17 de abril el acto de grado de su Octogésima Segunda Promoción (LXXXII). El evento, que tuvo lugar en el emblemático Campus Tempé, marcó la culminación de una etapa de esfuerzo y excelencia académica para un nutrido grupo de nuevos profesionales de pregrado y postgrado.
Debido a la magnitud del grupo de egresados, la jornada se llevó a cabo en dos tandas, permitiendo que familiares y amigos compartieran de cerca la emoción del triunfo alcanzado.
La profesora Walevska López, Vicerrectora Académica, ofreció un discurso centrado en los valores que distinguen al sello UVM. Durante su intervención, recordó a los graduandos que la formación recibida trasciende las aulas: «Hoy salen al mundo con más que un título; salen con una promesa implícita: la de ser personas en quienes los demás podamos creer», afirmó López, instando a los presentes a ejercer sus profesiones con integridad y ética.
Uno de los momentos más vibrantes de la jornada fue la intervención de los oradores, cuyos mensajes provocaron lágrimas de alegría y ovaciones de pie por parte de los familiares y amigos presentes.
En la primera tanda, la solemnidad inició con la solicitud de títulos liderada por Karla González, quien estuvo acompañada por Diosmar Pineda y Mariant José Valera. Posteriormente, la emoción alcanzó su punto máximo cuando Andrea Samantha Montero, tomó la palabra para el discurso de pregrado, escoltada por la Lcda. Rosmery Azuaje y Rocío Adriani. Por su parte, la representación de los estudios avanzados estuvo a cargo de la Magíster María Betania Molina, quien junto a Linda Abreu y Luis Araujo, pronunció un discurso de postgrado que resaltó la importancia de la formación continua ante un público visiblemente conmovido.
La segunda tanda mantuvo la intensidad emocional. El proceso de petición de título fue encabezado por Miguel Ángel Omaña, junto a Luisana Nava y Rossimar Barrios. El cierre de los discursos estuvo marcado por la elocuencia del Abogado José Gregorio Briceño quien en compañía de la Abogada Yulianny Moreno y la Ingeniero Yeriagny Chirinos, ofreció un mensaje de pregrado que exaltó la resiliencia y el valor de la ética profesional, despertando un caluroso aplauso que retumbó en todo el recinto.
El acto culminó con la salida triunfal de los graduandos, quienes desfilaron entre sonrisas, simbolizando el paso de ser estudiantes a ser los nuevos líderes que la sociedad requiere. Con esta octogésima segunda promoción, la UVM reafirma su lugar como la casa de estudios que no solo entrega títulos, sino que forja ciudadanos íntegros.












